ENTREVISTAS

«Si las cosas no se pueden cambiar, por lo menos busquemos las pequeñas resistencias»

«Lo importante de la isla es que puede ser la metáfora de un lugar flotante, utópico, en el que puede haber una especie de suspensión de la vida normal, que desde ahí podamos plantearnos otras cosas. Y en mi libro trato de poner por escrito un lugar, la isla de Gozo, que para mí es fundamental, pero también todas esas cosas delas que hablo en torno a la política de los tiempos, el no turismo o el trabajo», comenta la escritora Azahara Alonso (Oviedo, 1988), sobre «Gozo», su última obra, en la que reflexiona, con la excusa del año que vivió en esa isla del archipiélago de Malta, en torno a «cómo hacer de la vida una suerte de tiempo libre con pequeñas interrupciones».

«Mi reflexión en torno al trabajo ha tomado tierra alrededor de una diferenciación entre oficio y empleo o vocación. Alguien como yo, que estudia filosofía y da clases de literatura y pensamiento tiene una vertiente vocacional muy importante, pero para mí esa diferencia es la clave. El empleo sería un trabajo con el que no nos tenemos porque identificar por completo, y no tenemos que entrar en el asunto de si somos exitosos porque nos dedicamos a lo nuestro, aunque sea en unas condiciones pésimas. Un empleo nos permite pagar el alquiler, la compra, vivir y tener ese tiempo libre en el que idealmente hacer lo que nos apetezca. Y, sin embargo, el oficio, con esa vinculación total con el trabajo, puede resultar más atenazante si queremos escapar de los horarios terribles, de ciertas condiciones que nos atan por completo», explica Azahara Alonso.

En su libro, al hilo del escritor Bob Black, Azahara Alonso plante atmbién que no se trata de dejar de hacer cosas, sino que la clave está en crear una nueva forma de vida basada en el juego, una revolución lúdica. Una propuesta que la escritora asturiana identifica con el gozo. «Esa revolución lúdica es la propuesta más arriesgada de la narradora y tiene que tener ese punto de pequeña revolución, aunque sea personal, porque frente a lo que tantas veces escuchamos de que esto no va a cambiar, por qué pensar así, casi precisamente por eso, si no va a cambiar, por lo menos busquemos las pequeñas resistencias y que sean alegres porque por lo demás ya estamos bastante abajo», cuenta Azahara Alonso. «En mi caso, ya como autora al margen del libro, intento hacer esas resistencias, intento horadar todo el horario de trabajo con pequeñas alegrías, distracciones, lecturas que sean solo por placer, y sobre todo con el contacto con la gente a la que nunca hay tiempo de ver porque se impone lo urgente a lo importante. Y para lograrlo, entre otras cosas, intento no trabajar por cuenta ajena, apenas, aunque en este país las condiciones son pésimas para los autónomos, pero por lo menos esa organización de los tiempos depende un poco más de mí en la medida de lo posible», añade la escritora.

Azahara Alonso es licenciada en Filosofía y autora también del libro de aforismos «Bajas presiones» (2016) y del poemario «Gestar un tópico» (2020). Su libro «Gozo» ha sido publicado por la editorial Siruela.

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